Orígenes del café: La expansión del café por Europa
Sobre los orígenes del café en Europa, se tiene constancia que el primer café que se abrió en Italia fue en el año 1.645 con aprobación papal. Se cuenta que el Papa Clemente VII decidió probar esa bebida, que se intentaba prohibir por ser vicio de los musulmanes. Los sacerdotes le decían que “el café es una invención de Satanás, es una trampa del diablo y los cristianos corren el riesgo de caer en ella perdiendo su alma”. Para ello, argumentaban que el demonio había prohibido el vino a sus seguidores, porque era santificado por Cristo y utilizado en la sagrada comunión y en su sustitución, le había dado esta diabólica mezcolanza negra, que ellos llaman café.
El Papa, curioso, decidió investigar e hizo que le sirvieran una taza de café y tras saborearla dijo: Esta bebida de Satanás es tan deliciosa, que sería una lástima dejar a los infieles la exclusiva de su uso. Vamos a engañar a Satanás bautizándola y así haremos de ella una bebida auténticamente cristiana.
En el siglo XVII el café y las cafeterías llegan definitivamente a Europa occidental e Inglaterra para uso y disfrute de la aristocracia.
Hasta ese momento la gente bebía alcohol (cerveza) para evitar las enfermedades (cólera, disenterías…) por agua contaminada de los ríos, sobre todo en las grandes ciudades (Londres, Paris…) y eso hacía que estuvieran ebrios una gran parte del día.
En el siglo XVIII el café pasó de la aristocracia a los trabajadores y de ser un placer pasa a ser una necesidad. Así, en la revolución industrial, el trabajo y el café hicieron una pareja inseparable, pues facilitaron que los trabajadores usaran las máquinas, al aumentar su nivel de alerta, su capacidad de aprendizaje y su nivel de reflejos. Al mismo tiempo, hizo que disminuyeran los accidentes al sustituir la cerveza por el café. Sin el café la revolución industrial no hubiera sido igual. Uno no podía estar ebrio y manejar maquinaria industrial, así que la cafeína se convirtió en la droga de la era industrial y evitó gran cantidad de accidentes.
En 1652 se abrió la primera cafetería en Londres y 50 años más tarde había más de 2000. Las cafeterías fueron puntos de reunión de trabajadores, de intelectuales, de artistas…
Las primeras referencias sobre la llegada del árbol CAFETO a América datan del siglo XVIII. El rey Luis XIV de Francia recibió unas plantas de café como regalo del municipio de Ámsterdam y en 1723 las envió a las colonias. Así, una de estas plantas fue embarcada por Gabriel de Clieu (súbdito del rey Luis XIV y Gobernador de la isla de Martinica) con destino a América. Tras un duro y largo viaje, en el que la planta fue regada con parte de la cuota de agua que tenía para beber el propio de Clieu, el cafeto lo plantó de Clieu en su jardín, obteniendo su primera cosecha en 1.726, tres años después.
Para preparar y servir un buen café no hace falta que seamos expertos. Solo debemos tener claro los conceptos básicos para conseguir elaborar un café de buena calidad.
Además de su conocido efecto energizante, tanto el té como el café, si se consumen con moderación, son bebidas naturales, saludables, que pueden ayudar a nuestro organismo y a prevenir determinadas enfermedades.
El café es uno de los productos más consumidos en todo el mundo y no sólo se consume café de cultivo convencional sino que existe un cultivo de café llamado orgánico o café ecológico cuya producción y venta está despegando desde hace algunos años en todo el mundo.
Su creciente demanda se debe al momento social en el que vivimos, donde ha aumentado la preocupación por el respeto al medio ambiente y la ecología. Si como consumidores apostamos por el ahorro energético o las energías es evidente que en la alimentación hay cada vez una mayor demanda de productos saludables, libres de pesticidas
Hay mucha gente que después de tomarse un café desecha los granos o el café molido y lo tira a la basura. Sin embargo, el café tiene muchas propiedades, que muchos desconocen y que nos pueden ser de mucha utilidad.
Orígenes del café II: La expansión del café por Europa
Orígenes del café: La expansión del café por Europa
Sobre los orígenes del café en Europa, se tiene constancia que el primer café que se abrió en Italia fue en el año 1.645 con aprobación papal. Se cuenta que el Papa Clemente VII decidió probar esa bebida, que se intentaba prohibir por ser vicio de los musulmanes. Los sacerdotes le decían que “el café es una invención de Satanás, es una trampa del diablo y los cristianos corren el riesgo de caer en ella perdiendo su alma”. Para ello, argumentaban que el demonio había prohibido el vino a sus seguidores, porque era santificado por Cristo y utilizado en la sagrada comunión y en su sustitución, le había dado esta diabólica mezcolanza negra, que ellos llaman café.
El Papa, curioso, decidió investigar e hizo que le sirvieran una taza de café y tras saborearla dijo: Esta bebida de Satanás es tan deliciosa, que sería una lástima dejar a los infieles la exclusiva de su uso. Vamos a engañar a Satanás bautizándola y así haremos de ella una bebida auténticamente cristiana.
En el siglo XVII el café y las cafeterías llegan definitivamente a Europa occidental e Inglaterra para uso y disfrute de la aristocracia.
Hasta ese momento la gente bebía alcohol (cerveza) para evitar las enfermedades (cólera, disenterías…) por agua contaminada de los ríos, sobre todo en las grandes ciudades (Londres, Paris…) y eso hacía que estuvieran ebrios una gran parte del día.
En el siglo XVIII el café pasó de la aristocracia a los trabajadores y de ser un placer pasa a ser una necesidad. Así, en la revolución industrial, el trabajo y el café hicieron una pareja inseparable, pues facilitaron que los trabajadores usaran las máquinas, al aumentar su nivel de alerta, su capacidad de aprendizaje y su nivel de reflejos. Al mismo tiempo, hizo que disminuyeran los accidentes al sustituir la cerveza por el café. Sin el café la revolución industrial no hubiera sido igual. Uno no podía estar ebrio y manejar maquinaria industrial, así que la cafeína se convirtió en la droga de la era industrial y evitó gran cantidad de accidentes.
En 1652 se abrió la primera cafetería en Londres y 50 años más tarde había más de 2000. Las cafeterías fueron puntos de reunión de trabajadores, de intelectuales, de artistas…
Las primeras referencias sobre la llegada del árbol CAFETO a América datan del siglo XVIII. El rey Luis XIV de Francia recibió unas plantas de café como regalo del municipio de Ámsterdam y en 1723 las envió a las colonias. Así, una de estas plantas fue embarcada por Gabriel de Clieu (súbdito del rey Luis XIV y Gobernador de la isla de Martinica) con destino a América. Tras un duro y largo viaje, en el que la planta fue regada con parte de la cuota de agua que tenía para beber el propio de Clieu, el cafeto lo plantó de Clieu en su jardín, obteniendo su primera cosecha en 1.726, tres años después.
Continuará…
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Su creciente demanda se debe al momento social en el que vivimos, donde ha aumentado la preocupación por el respeto al medio ambiente y la ecología. Si como consumidores apostamos por el ahorro energético o las energías es evidente que en la alimentación hay cada vez una mayor demanda de productos saludables, libres de pesticidas
Otros usos del café que crean adicción
Hay mucha gente que después de tomarse un café desecha los granos o el café molido y lo tira a la basura. Sin embargo, el café tiene muchas propiedades, que muchos desconocen y que nos pueden ser de mucha utilidad.