El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo cada día por millones de personas. Lo más habitual es consumirlo solo o con leche, pero también hay otras formas de disfrutar de las propiedades del café: en los postres. Una manera rica y muy saludable de aprovechar todos los aromas y los sabores de este producto tan codiciado.
Hay multitud de recetas de postres que podéis hacer con café, pero desde SuecaExpres os proponemos algunas para que hagáis en casa de manera rápida y fácil y sorprendáis a vuestros comensales.
Una buena opción es hacer una tarta de chocolate y queso con un toque de café. Le dará un punto especial y único y hará que el bizcocho de la tarta quede mucho más esponjoso. Se trata de una receta fácil y sencilla, ya que sólo tenéis que añadir el café a los ingredientes que normalmente utilizamos para hacer la tarta de chocolate que más os guste. Le podéis añadir queso mascarpone, nata, mermeladas o frutos secos… En todo caso, el sabor que le aportará el café será delicioso y el resultado será muy especial.
Pero tal vez el postre con café por excelencia es el tiramisú. Se trata de un manjar típicamente italiano que se elabora con galletas o bizcocho, queso mascarpone, amaretto (un licor italiano) y café. Se espolvorea con cacao en polvo y se mete en la nevera. Normalmente se come frío o a temperatura ambiente. El toque del café en este postre es de lo más aromático y, junto con el licor, le dan un sabor de lo más adulto e intenso.
Algo parecido al tiramisú, pero con una textura diferente es la mousse de chocolate con café y amaretto. Es un postre ideal porque es muy ligero por su textura y suave por su sabor. Si lo acompañamos de nata montada y chocolate en polvo o toppins de frutos secos, nos quedará un postre de competición que todo el mundo querrá probar.
Una opción diferente pero muy sabrosa son las galletas de café. Ideales para los muy cafeteros, se trata de añadir un toque de café instantáneo a la receta habitual que utilicemos para las galletas que suele ser la harina, los huevos, el azúcar y la mantequilla.
Depende de cómo de intenso nos guste el café, podemos añadir más o menos cantidad y ponerle por ejemplo pepitas de chocolate o frutos secos. Os encantará su sabor y las podréis degustar en cualquier ocasión.
El flan de café es otro de los postres clásicos que se elaboran con nuestra materia prima preferida. Es suave, sabroso, ligero y tiene un toque intenso de lo más especial que es el que le aporta el café. Es muy sencillo de hacer, ya que se elabora igual que el flan original pero añadiendo café instantáneo. Ah… y nos os olvideis del caramelo que es el toque final de este postre tan típico pero tan sabroso…
Y para los más golosos, un postre sencillo pero con mucho sabor es el helado de café. Ideal para comer solo o acompañarlo con crepes o tortitas. Su sabor es intenso a la vez que suave y muy sabroso.
Ya veis que el café tiene multitud de posibilidades y es igual de delicioso para tomar como bebida o como ingrediente de cualquiera de estos postres que os hemos propuesto. El café consigue aportar a estos dulces un toque aromático y diferente y un sabor muy sabroso.
Cada vez son más los amantes del café que apuestan por tomar café de cápsulas, en vez de utilizar la tradicional cafetera. Y es que las ventajas de las cápsulas son muchas y muy variadas.
Hay mucha gente que después de tomarse un café desecha los granos o el café molido y lo tira a la basura. Sin embargo, el café tiene muchas propiedades, que muchos desconocen y que nos pueden ser de mucha utilidad.
El café y los edulcorantes naturales
Para disfrutar de un exquisito café no sólo es importante elegir un buen grano, que esté bien tostado y además conseguir la molienda adecuada para el tipo de cafetera que vayamos a utilizar, sino que además para completar el círculo de placer cafetero es fundamental endulzar como toca nuestro café.
Ya sabemos que cada persona tiene un gusto particular, los hay que prefieren saborear el toque amargo del café y no lo endulzan con nada, pero por regla general endulzar el café nos ayuda a evitar ese primer amargor y disfrutar plenamente de sus aromas.
Podemos diferenciar dos tipos de edulcorantes, los artificiales y los de origen natural. Nosotros siguiendo nuestra filosofía de disfrutar de “el placer de lo saludable” nos decantamos siempre por lo natural.
El fruto del cafeto es conocido también como “drupa”, dentro del fruto existen dos cavidades, que contienen cada una un grano de forma oval y aplastado por una de sus caras. Estos granos están recubiertos por dos capas muy finas, que se retiran antes del tostado. Después de la recolección, el café crudo se tuesta. Con el tueste, el café exhala su aroma, muestra sus sabores e intensifica su color. El tueste permite que el café se pueda infusionar (imposible con el café verde) y además facilita la molienda posterior. Dependiendo del tiempo que dure este proceso, el color del café puede variar de un color pálido a un marrón oscuro, y el sabor varía desde un poco ácido, delicado y ligero hasta un punto amargo e incluso sabores tostados, si el tueste ha sido excesivo.
Los mejores postres hechos con café
El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo cada día por millones de personas. Lo más habitual es consumirlo solo o con leche, pero también hay otras formas de disfrutar de las propiedades del café: en los postres. Una manera rica y muy saludable de aprovechar todos los aromas y los sabores de este producto tan codiciado.
Hay multitud de recetas de postres que podéis hacer con café, pero desde SuecaExpres os proponemos algunas para que hagáis en casa de manera rápida y fácil y sorprendáis a vuestros comensales.
Una buena opción es hacer una tarta de chocolate y queso con un toque de café. Le dará un punto especial y único y hará que el bizcocho de la tarta quede mucho más esponjoso. Se trata de una receta fácil y sencilla, ya que sólo tenéis que añadir el café a los ingredientes que normalmente utilizamos para hacer la tarta de chocolate que más os guste. Le podéis añadir queso mascarpone, nata, mermeladas o frutos secos… En todo caso, el sabor que le aportará el café será delicioso y el resultado será muy especial.
Pero tal vez el postre con café por excelencia es el tiramisú. Se trata de un manjar típicamente italiano que se elabora con galletas o bizcocho, queso mascarpone, amaretto (un licor italiano) y café. Se espolvorea con cacao en polvo y se mete en la nevera. Normalmente se come frío o a temperatura ambiente. El toque del café en este postre es de lo más aromático y, junto con el licor, le dan un sabor de lo más adulto e intenso.
Algo parecido al tiramisú, pero con una textura diferente es la mousse de chocolate con café y amaretto. Es un postre ideal porque es muy ligero por su textura y suave por su sabor. Si lo acompañamos de nata montada y chocolate en polvo o toppins de frutos secos, nos quedará un postre de competición que todo el mundo querrá probar.
Una opción diferente pero muy sabrosa son las galletas de café. Ideales para los muy cafeteros, se trata de añadir un toque de café instantáneo a la receta habitual que utilicemos para las galletas que suele ser la harina, los huevos, el azúcar y la mantequilla.
Depende de cómo de intenso nos guste el café, podemos añadir más o menos cantidad y ponerle por ejemplo pepitas de chocolate o frutos secos. Os encantará su sabor y las podréis degustar en cualquier ocasión.
El flan de café es otro de los postres clásicos que se elaboran con nuestra materia prima preferida. Es suave, sabroso, ligero y tiene un toque intenso de lo más especial que es el que le aporta el café. Es muy sencillo de hacer, ya que se elabora igual que el flan original pero añadiendo café instantáneo. Ah… y nos os olvideis del caramelo que es el toque final de este postre tan típico pero tan sabroso…
Y para los más golosos, un postre sencillo pero con mucho sabor es el helado de café. Ideal para comer solo o acompañarlo con crepes o tortitas. Su sabor es intenso a la vez que suave y muy sabroso.
Ya veis que el café tiene multitud de posibilidades y es igual de delicioso para tomar como bebida o como ingrediente de cualquiera de estos postres que os hemos propuesto. El café consigue aportar a estos dulces un toque aromático y diferente y un sabor muy sabroso.
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Beneficios de las cápsulas de café
Cada vez son más los amantes del café que apuestan por tomar café de cápsulas, en vez de utilizar la tradicional cafetera. Y es que las ventajas de las cápsulas son muchas y muy variadas.
Otros usos del café que crean adicción
Hay mucha gente que después de tomarse un café desecha los granos o el café molido y lo tira a la basura. Sin embargo, el café tiene muchas propiedades, que muchos desconocen y que nos pueden ser de mucha utilidad.
Edulcorantes naturales: cómo endulzar el café de manera saludable
El café y los edulcorantes naturales
Para disfrutar de un exquisito café no sólo es importante elegir un buen grano, que esté bien tostado y además conseguir la molienda adecuada para el tipo de cafetera que vayamos a utilizar, sino que además para completar el círculo de placer cafetero es fundamental endulzar como toca nuestro café.
Ya sabemos que cada persona tiene un gusto particular, los hay que prefieren saborear el toque amargo del café y no lo endulzan con nada, pero por regla general endulzar el café nos ayuda a evitar ese primer amargor y disfrutar plenamente de sus aromas.
Podemos diferenciar dos tipos de edulcorantes, los artificiales y los de origen natural. Nosotros siguiendo nuestra filosofía de disfrutar de “el placer de lo saludable” nos decantamos siempre por lo natural.
Las variedades de café y el fruto del cafeto
El fruto del cafeto es conocido también como “drupa”, dentro del fruto existen dos cavidades, que contienen cada una un grano de forma oval y aplastado por una de sus caras. Estos granos están recubiertos por dos capas muy finas, que se retiran antes del tostado. Después de la recolección, el café crudo se tuesta. Con el tueste, el café exhala su aroma, muestra sus sabores e intensifica su color. El tueste permite que el café se pueda infusionar (imposible con el café verde) y además facilita la molienda posterior. Dependiendo del tiempo que dure este proceso, el color del café puede variar de un color pálido a un marrón oscuro, y el sabor varía desde un poco ácido, delicado y ligero hasta un punto amargo e incluso sabores tostados, si el tueste ha sido excesivo.