El mundo del café está sufriendo una revolución en el buen sentido. Han aparecido franquicias de café, cafeterías especializadas en café, baristas, catadores de café, coffee hipsters…
El café está de moda. Han llegado a aparecer lo que se ha venido en llamar coffee hipster.
Definición de hipster según Douglas Haddow: sujetos sin personalidad que han abrazado una forma de vestir y de consumir con la ilusión de obtener ese ansiado “sello individual”, aunque todos terminen pareciendo los mismos, solo que con la opción, ya sea de usar sombrerito, bufanda, o diversas camisetas con motivos “irónicos” y de colores chillantes que les venden como si fueran ropa de diseñador.
Definición de coffee hipster: baristas, asesores de café, clientes enterados y similares con una estética similar: con sombrerito, con su corte de pelo, con gafas grandes, con barba si son chicos… Incluso llevan su propia taza con bigote y se enfadan ante cualquier pregunta que les hagas sobre el café y que para ellos es tan básica que no entienden cómo te atreves a realizarla.
Pequeñas nociones para poder entender a un barista y a un coffee hipster:
1. Principalmente, hay dos variedades de café:
Árabica, el más bueno. Tiene aromas muy delicados, sabor más intenso, poco astringente y con matices, y menos cafeína. Éste gusta siempre.
Robusta, es el más malo. Tiene aroma plano, mucho cuerpo y el doble de cafeína. Es amargo y astringente (astringencia es comparable a la sensación que deja en la boca un plátano verde). Es mucho más barato. Este no gusta casi nunca.
Una mezcla de los dos cafés con mayor proporción de arábica puede ser atractiva. Dentro de cada variedad hay sub-variedades y cafés origen según el país. Tanto dentro de los arábicas como de los robustas hay una graduación en cuanto a la calidad. Así, en las dos variedades las calidades se gradúan en una escala de 100 puntos. Por eso, no todos los arábica son iguales ni todos los robustas son iguales.
2. Tueste del café:
Natural. Es el ideal. Se tuesta el café tal cual durante un tiempo determinado y a una temperatura determinada por un maestro tostador.
Torrefacto. Es el peor. Se tuesta el café con azúcar, con lo que se gana en cuerpo, pero al caramelizarlo, se pierden todas las características del café. Obviamente se emplean los peores granos de café para torrefactarlos. Debería ser declarado producto de riesgo para cualquier persona normal.
El conocimiento sin pasión por explicarlo, por compartirlo, es una moda vacía. El conocimiento sin humildad, produce rechazo.
¿Tenéis algún amigo hipster? ¿Y coffee hipster? ¿En tu cafetería mezclan torrefacto con natural?
El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo cada día por millones de personas. Lo más habitual es consumirlo solo o con leche, pero también hay otras formas de disfrutar de las propiedades del café: en los postres.
El otro día en una cafetería de moda, me siento en la barra. Oigo que la persona que tengo al lado, mientras toma un espresso, le dice al barista: “Mi blend está sobreextraído”.
Me doy la vuelta y me encuentro con un típico prototipo de coffee hipster. El barista que era de la misma “tribu social” le responde que posiblemente sea así, aunque cabía la posibilidad de que estuviera apreciando los sabores amargos de un café con un toque excesivo de robusta.
Gracias a este maravilloso invento, los enamorados del café hemos podido disfrutar de deliciosas infusiones de café a lo largo de la historia.
Comenzaremos la magnífica y fructífera historia de la cafetera por el principio, los inicios de la cafetera en el mundo:
Fue a principios del siglo XIX cuando a un ingenioso farmacéutico francés, llamado Francois Antoine Descroizilles, se le ocurrió la brillante idea de unir dos recipientes de estaño o cobre comunicándolos con una chapa metálica repleta de agujeros a modo de colador. Llenó la parte inferior de agua y café molido y puso su invento al fuego. Tras unos minutos, cuando el agua llegó a ebullición subió al recipiente superior y aquella infusión resultante increíblemente había tomado el olor y el sabor del café. El invento fue bautizado por el farmacéutico con el nombre de “Caféolette” y así fue como se inventó la primera cafetera de la historia.
¿A quién no le gusta que le sorprendan cuando pide un café y le traen una pequeña obra de arte? Esta forma de arte contemporáneo es conocida como Latte Art o el arte de realizar dibujos con crema de leche sobre un café espresso.
Actualmente esta técnica está de moda en todo el mundo, de hecho existen los Campeonatos mundiales de Latte Art, que en 2013 tuvieron lugar en Niza (Francia).
El café está de moda: Coffee Hipsters
Café, el motor del mundo
El mundo del café está sufriendo una revolución en el buen sentido. Han aparecido franquicias de café, cafeterías especializadas en café, baristas, catadores de café, coffee hipsters…
El café está de moda. Han llegado a aparecer lo que se ha venido en llamar coffee hipster.
Pequeñas nociones para poder entender a un barista y a un coffee hipster:
1. Principalmente, hay dos variedades de café:
Una mezcla de los dos cafés con mayor proporción de arábica puede ser atractiva. Dentro de cada variedad hay sub-variedades y cafés origen según el país. Tanto dentro de los arábicas como de los robustas hay una graduación en cuanto a la calidad. Así, en las dos variedades las calidades se gradúan en una escala de 100 puntos. Por eso, no todos los arábica son iguales ni todos los robustas son iguales.
2. Tueste del café:
El conocimiento sin pasión por explicarlo, por compartirlo, es una moda vacía. El conocimiento sin humildad, produce rechazo.
¿Tenéis algún amigo hipster? ¿Y coffee hipster? ¿En tu cafetería mezclan torrefacto con natural?
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El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo cada día por millones de personas. Lo más habitual es consumirlo solo o con leche, pero también hay otras formas de disfrutar de las propiedades del café: en los postres.
Conversaciones de coffee hipsters
El otro día en una cafetería de moda, me siento en la barra. Oigo que la persona que tengo al lado, mientras toma un espresso, le dice al barista: “Mi blend está sobreextraído”.
Me doy la vuelta y me encuentro con un típico prototipo de coffee hipster. El barista que era de la misma “tribu social” le responde que posiblemente sea así, aunque cabía la posibilidad de que estuviera apreciando los sabores amargos de un café con un toque excesivo de robusta.
Historia de la cafetera: Un gran genial invento
Gracias a este maravilloso invento, los enamorados del café hemos podido disfrutar de deliciosas infusiones de café a lo largo de la historia.
Comenzaremos la magnífica y fructífera historia de la cafetera por el principio, los inicios de la cafetera en el mundo:
Fue a principios del siglo XIX cuando a un ingenioso farmacéutico francés, llamado Francois Antoine Descroizilles, se le ocurrió la brillante idea de unir dos recipientes de estaño o cobre comunicándolos con una chapa metálica repleta de agujeros a modo de colador. Llenó la parte inferior de agua y café molido y puso su invento al fuego. Tras unos minutos, cuando el agua llegó a ebullición subió al recipiente superior y aquella infusión resultante increíblemente había tomado el olor y el sabor del café. El invento fue bautizado por el farmacéutico con el nombre de “Caféolette” y así fue como se inventó la primera cafetera de la historia.
El Latte Art o el arte de realizar dibujos con crema de leche
¿A quién no le gusta que le sorprendan cuando pide un café y le traen una pequeña obra de arte? Esta forma de arte contemporáneo es conocida como Latte Art o el arte de realizar dibujos con crema de leche sobre un café espresso.
Actualmente esta técnica está de moda en todo el mundo, de hecho existen los Campeonatos mundiales de Latte Art, que en 2013 tuvieron lugar en Niza (Francia).