El café es, por detrás del agua, la segunda bebida más consumida en el mundo. No hay rincón en el planeta tierra en el que no se disfrute del café, una bebida deliciosa, aromática, intensa y que, si se toma con moderación, puede producir importantes beneficios a nuestro organismo.
Eso sí, dependiendo del país en el que nos encontremos, el café se consume de manera diferente. Tomar café se ha convertido en un acto social y de culto en muchas ocasiones, que se realiza de diferentes maneras dependiendo del lugar en el que estemos.
Por ejemplo, en Italia, país que tiene el privilegio de haber inventado el café espresso, el café se consume en abundancia. De hecho es el décimo país del mundo en el ránking de consumo de café. En unas de sus ciudades, Nápoles, podéis probar variedades de café autóctonas como el ristretto o el macchiato.
EEUU es el país del mundo en el que más café se consume. Y se toma a todas horas y en todas sus variedades. Eso sí, en este país, el café ‘americano’ (muy largo y con mucha agua) es el verdadero protagonista. Se suele tomar para llevar, en grandes vasos de plástico o papel, y se mezcla con todo tipo de condimentos: hielo, nata, chocolate y toppings y aromas de todo tipo.
Portugal es uno de los países responsables de que hoy en día se consuma tanto café en el mundo. Fueron sus colonos los que empezaron a plantarlo en Brasil a principios del siglo XIX. Hoy en día, en Portugal, la mayoría del café sigue viniendo de este país sudamericano y como buenos amantes de esta bebida, suelen tomar el café solo (le llaman cimbalino) aunque también consumen mucho el café con una abundante cantidad de leche.
En Francia el café se suele tomar filtrado y en París, su capital, es típico tomar el café en sus míticas terrazas acompañados siempre de croissants o de baguettes. En España lo tomamos a casi todas las horas del día (sobre todo por la mañana) y lo preferimos sólo o con leche. En otros países más lejanos como en Japón, donde el té es el auténtico rey, el café se considera una bebida energética, que se suele tomar fría y casi siempre en lata o en botellas de plástico.
Hay otros lugares en el mundo donde tomar café se convierte en un auténtico ritual. En Turquía, por ejemplo, donde su café ha sido declarado patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la Unesco, se prepara una bebida muy concentrada con café arábigo y molido en molinillo tradicional. Tal es su consistencia, que casi se puede comer en vez de beber.
En Etiopía, segundo país productor del mundo, la preparación del café es toda una ceremonia que se considera sagrada. Los granos del café se tuestan al momento en una sartén y se prepara la bebida con mucho mimo. Después, se toma solo y con mucho azúcar y se sirve una taza en honor a los antepasados y los espíritus protectores.
En Sueca Expres, amantes del café y expertos en todas sus variedades, sabemos que la cultura del café es de lo más interesante y que nuestra bebida fetiche es admirada y tratada con mucho mimo en todos los rincones del mundo.
Gracias a este maravilloso invento, los enamorados del café hemos podido disfrutar de deliciosas infusiones de café a lo largo de la historia.
Comenzaremos la magnífica y fructífera historia de la cafetera por el principio, los inicios de la cafetera en el mundo:
Fue a principios del siglo XIX cuando a un ingenioso farmacéutico francés, llamado Francois Antoine Descroizilles, se le ocurrió la brillante idea de unir dos recipientes de estaño o cobre comunicándolos con una chapa metálica repleta de agujeros a modo de colador. Llenó la parte inferior de agua y café molido y puso su invento al fuego. Tras unos minutos, cuando el agua llegó a ebullición subió al recipiente superior y aquella infusión resultante increíblemente había tomado el olor y el sabor del café. El invento fue bautizado por el farmacéutico con el nombre de “Caféolette” y así fue como se inventó la primera cafetera de la historia.
Desde el año 575 D.C. hasta nuestros días, la historia del café y sus orígenes resultan apasionantes. Originario de Yemen, su posterior expansión por diferentes partes del mundo, así como sus diferentes maneras de elaboración, conforman una narración muy interesante.
Los orígenes del café se sitúan en Etiopía, antiguamente Abisinia, y más concretamente de la región de Kaffa; de ahí posiblemente tomo su nombre el café.
Riiinnng!!! Suena el timbre. Desde mi despacho, llamo casi en grito a Micalet y Blanca, para que vayan ellos a abrir. Como siempre, al final acabo yendo yo, pues o están en babia, o se hacen los sordos.
Hay mucha gente que después de tomarse un café desecha los granos o el café molido y lo tira a la basura. Sin embargo, el café tiene muchas propiedades, que muchos desconocen y que nos pueden ser de mucha utilidad.
La cultura del café alrededor del mundo
El café es, por detrás del agua, la segunda bebida más consumida en el mundo. No hay rincón en el planeta tierra en el que no se disfrute del café, una bebida deliciosa, aromática, intensa y que, si se toma con moderación, puede producir importantes beneficios a nuestro organismo.
Eso sí, dependiendo del país en el que nos encontremos, el café se consume de manera diferente. Tomar café se ha convertido en un acto social y de culto en muchas ocasiones, que se realiza de diferentes maneras dependiendo del lugar en el que estemos.
Por ejemplo, en Italia, país que tiene el privilegio de haber inventado el café espresso, el café se consume en abundancia. De hecho es el décimo país del mundo en el ránking de consumo de café. En unas de sus ciudades, Nápoles, podéis probar variedades de café autóctonas como el ristretto o el macchiato.
EEUU es el país del mundo en el que más café se consume. Y se toma a todas horas y en todas sus variedades. Eso sí, en este país, el café ‘americano’ (muy largo y con mucha agua) es el verdadero protagonista. Se suele tomar para llevar, en grandes vasos de plástico o papel, y se mezcla con todo tipo de condimentos: hielo, nata, chocolate y toppings y aromas de todo tipo.
Portugal es uno de los países responsables de que hoy en día se consuma tanto café en el mundo. Fueron sus colonos los que empezaron a plantarlo en Brasil a principios del siglo XIX. Hoy en día, en Portugal, la mayoría del café sigue viniendo de este país sudamericano y como buenos amantes de esta bebida, suelen tomar el café solo (le llaman cimbalino) aunque también consumen mucho el café con una abundante cantidad de leche.
En Francia el café se suele tomar filtrado y en París, su capital, es típico tomar el café en sus míticas terrazas acompañados siempre de croissants o de baguettes. En España lo tomamos a casi todas las horas del día (sobre todo por la mañana) y lo preferimos sólo o con leche. En otros países más lejanos como en Japón, donde el té es el auténtico rey, el café se considera una bebida energética, que se suele tomar fría y casi siempre en lata o en botellas de plástico.
Hay otros lugares en el mundo donde tomar café se convierte en un auténtico ritual. En Turquía, por ejemplo, donde su café ha sido declarado patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la Unesco, se prepara una bebida muy concentrada con café arábigo y molido en molinillo tradicional. Tal es su consistencia, que casi se puede comer en vez de beber.
En Etiopía, segundo país productor del mundo, la preparación del café es toda una ceremonia que se considera sagrada. Los granos del café se tuestan al momento en una sartén y se prepara la bebida con mucho mimo. Después, se toma solo y con mucho azúcar y se sirve una taza en honor a los antepasados y los espíritus protectores.
En Sueca Expres, amantes del café y expertos en todas sus variedades, sabemos que la cultura del café es de lo más interesante y que nuestra bebida fetiche es admirada y tratada con mucho mimo en todos los rincones del mundo.
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Cafetera italiana o moka express
Gracias a este maravilloso invento, los enamorados del café hemos podido disfrutar de deliciosas infusiones de café a lo largo de la historia.
Comenzaremos la magnífica y fructífera historia de la cafetera por el principio, los inicios de la cafetera en el mundo:
Fue a principios del siglo XIX cuando a un ingenioso farmacéutico francés, llamado Francois Antoine Descroizilles, se le ocurrió la brillante idea de unir dos recipientes de estaño o cobre comunicándolos con una chapa metálica repleta de agujeros a modo de colador. Llenó la parte inferior de agua y café molido y puso su invento al fuego. Tras unos minutos, cuando el agua llegó a ebullición subió al recipiente superior y aquella infusión resultante increíblemente había tomado el olor y el sabor del café. El invento fue bautizado por el farmacéutico con el nombre de “Caféolette” y así fue como se inventó la primera cafetera de la historia.
Orígenes del café I: historias y leyendas
Desde el año 575 D.C. hasta nuestros días, la historia del café y sus orígenes resultan apasionantes. Originario de Yemen, su posterior expansión por diferentes partes del mundo, así como sus diferentes maneras de elaboración, conforman una narración muy interesante.
Los orígenes del café se sitúan en Etiopía, antiguamente Abisinia, y más concretamente de la región de Kaffa; de ahí posiblemente tomo su nombre el café.
Molinillo de café: columna vertebral de un café espresso
Riiinnng!!! Suena el timbre. Desde mi despacho, llamo casi en grito a Micalet y Blanca, para que vayan ellos a abrir. Como siempre, al final acabo yendo yo, pues o están en babia, o se hacen los sordos.
Otros usos del café que crean adicción
Hay mucha gente que después de tomarse un café desecha los granos o el café molido y lo tira a la basura. Sin embargo, el café tiene muchas propiedades, que muchos desconocen y que nos pueden ser de mucha utilidad.