Papá, María y yo hemos leído que en Australia las cafeterías ofrecen a sus clientes lo que llaman Babyccinos.
Son capuccinos para niños y adolescentes. A los niños les encanta imitar a sus padres y hacer lo que ellos hacen. A partir de esta idea, han nacido los babyccinos.
Hay dos tipos de babyccinos, con y sin café:
Capuccino con mini de descafeinado, leche y leche emulsionada, para los adolescentes. 10 g de una tableta de chocolate con leche tienen más cafeína que un descafeinado de 30 ml.
Capuccino solo con leche y leche emulsionada, para los más pequeños.
A veces les añaden:
vainilla, canela
chocolate
galletas
gominolas naturales
Se sirven en tazas divertidas e incluso decorados con dibujos e imágenes atractivas mediante “latte art”, gominolas naturales, trazos de chocolate.
La corriente comenzó en Australia hace una década con babyccinos solo de leche. “Los babyccinos han llegado a ser tan populares en Australia que sería difícil encontrar un café que no los tenga en su menú”, decía un barista.
Posteriormente se trasladó a Inglaterra y más tarde a Estados Unidos, sobre todo en Brooklyn.
Hemos hablado con Josep y hemos probado como conejillos de indias a los amigos de nuestra pandilla a ver qué les parecía y mira la foto que nos han enviado.
Le hemos propuesto a Josep que al principio a cada padre que venga con su hijo, le ofrezca gratis un Babyccino en función de la edad y de lo que quiera su padre. Y si tiene aceptación, que lo incorpore a la carta de cafés.
Por una parte, aumentamos el negocio de la cafetería y por otra parte nos aseguramos futuros clientes.
Además potenciamos una alimentación más saludable al cambiar las bebidas de cola y los zumos azucarados por Babyccinos.
El conocimiento sin pasión por explicarlo, por compartirlo, es una moda vacía. El conocimiento sin humildad, produce rechazo.
Desde hace unos años, con el auge de las redes sociales, existe una moda de fotografiar todo aquello que comemos y bebemos. Y el café es el objeto de deseo de muchos de estos ‘foodies’…
A la hora de elegir una buena cafetera, hay muchos “tips” que debemos tener en cuenta. Estética, diseño, que no se averíe, que funcione correctamente, que sea fácil de manejar y sobre todo que elabore un café sabroso y a nuestro gusto.
Orígenes del café: La expansión del café por Europa
Sobre los orígenes del café en Europa, se tiene constancia que el primer café que se abrió en Italia fue en el año 1.645 con aprobación papal. Se cuenta que el Papa Clemente VII decidió probar esa bebida, que se intentaba prohibir por ser vicio de los musulmanes. Los sacerdotes le decían que “el café es una invención de Satanás, es una trampa del diablo y los cristianos corren el riesgo de caer en ella perdiendo su alma”. Para ello, argumentaban que el demonio había prohibido el vino a sus seguidores, porque era santificado por Cristo y utilizado en la sagrada comunión y en su sustitución, le había dado esta diabólica mezcolanza negra, que ellos llaman café.
Para preparar y servir un buen café no hace falta que seamos expertos. Solo debemos tener claro los conceptos básicos para conseguir elaborar un café de buena calidad.
Babyccinos y baristas. Para los clientes más jóvenes
Papá, María y yo hemos leído que en Australia las cafeterías ofrecen a sus clientes lo que llaman Babyccinos.
Son capuccinos para niños y adolescentes. A los niños les encanta imitar a sus padres y hacer lo que ellos hacen. A partir de esta idea, han nacido los babyccinos.
Hay dos tipos de babyccinos, con y sin café:
A veces les añaden:
Se sirven en tazas divertidas e incluso decorados con dibujos e imágenes atractivas mediante “latte art”, gominolas naturales, trazos de chocolate.
La corriente comenzó en Australia hace una década con babyccinos solo de leche. “Los babyccinos han llegado a ser tan populares en Australia que sería difícil encontrar un café que no los tenga en su menú”, decía un barista.
Posteriormente se trasladó a Inglaterra y más tarde a Estados Unidos, sobre todo en Brooklyn.
Hemos hablado con Josep y hemos probado como conejillos de indias a los amigos de nuestra pandilla a ver qué les parecía y mira la foto que nos han enviado.
Le hemos propuesto a Josep que al principio a cada padre que venga con su hijo, le ofrezca gratis un Babyccino en función de la edad y de lo que quiera su padre. Y si tiene aceptación, que lo incorpore a la carta de cafés.
Por una parte, aumentamos el negocio de la cafetería y por otra parte nos aseguramos futuros clientes.
Además potenciamos una alimentación más saludable al cambiar las bebidas de cola y los zumos azucarados por Babyccinos.
El conocimiento sin pasión por explicarlo, por compartirlo, es una moda vacía. El conocimiento sin humildad, produce rechazo.
Continuará…
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Desde hace unos años, con el auge de las redes sociales, existe una moda de fotografiar todo aquello que comemos y bebemos. Y el café es el objeto de deseo de muchos de estos ‘foodies’…
Tips para elegir la mejor cafetera
A la hora de elegir una buena cafetera, hay muchos “tips” que debemos tener en cuenta. Estética, diseño, que no se averíe, que funcione correctamente, que sea fácil de manejar y sobre todo que elabore un café sabroso y a nuestro gusto.
Cafetería de Josep: Un aprendiz de barista y alimentos saludables
Orígenes del café: La expansión del café por Europa
Sobre los orígenes del café en Europa, se tiene constancia que el primer café que se abrió en Italia fue en el año 1.645 con aprobación papal. Se cuenta que el Papa Clemente VII decidió probar esa bebida, que se intentaba prohibir por ser vicio de los musulmanes. Los sacerdotes le decían que “el café es una invención de Satanás, es una trampa del diablo y los cristianos corren el riesgo de caer en ella perdiendo su alma”. Para ello, argumentaban que el demonio había prohibido el vino a sus seguidores, porque era santificado por Cristo y utilizado en la sagrada comunión y en su sustitución, le había dado esta diabólica mezcolanza negra, que ellos llaman café.
El arte de servir un buen café
Para preparar y servir un buen café no hace falta que seamos expertos. Solo debemos tener claro los conceptos básicos para conseguir elaborar un café de buena calidad.