El café combina con todo: salud, trabajo, religión, estudios, relaciones sociales, deporte, placer.
Últimamente en aras de una mejor y más sana alimentación y en el entorno de querer disponer de alimentos saludables y de una vida sostenible, nos encontramos que algunos han puesto “su foco” en la cafeína y en concreto en el café.
Sin formación en el mundo de la salud y apenas sin conocimientos del mundo del café, tienen la osadía de desprestigiar el café o cuanto menos, recomendar la restricción de su ingesta diaria por sus “efectos nocivos”.
Esto de escribir o elaborar opiniones “en contra de algo” siempre ha tenido una gran aceptación en nuestra sociedad y pocos se dignan a rebatir lo que a veces son verdaderas “memeces”. Pero esta vez, no me he podido resistir y he escrito un artículo en Official Press, al que tenéis acceso a través de este enlace http://officialpress.net/vosotros-los-anti-cafe-rendios-por-dr-miquel-talens/
Aparte de recomendaros que lo leáis, solo quiero transmitiros que el café igual que la mayor parte de los alimentos, no es para todos, pero sí para muchos. Y que el problema del café radica en la calidad del mismo, lo cual es trasladable a cualquier alimento. Verbigracia: vino de tetrabrik frente a Crianza o Reserva de denominación de origen, leche repasteurizada múltiples veces frente a leche fresca, naranjas maduradas en cámara frente a naranjas recién recogidas del árbol….
Por eso y por los argumentos que os traslado en el artículo, rememorando la Revolución francesa, solo me queda decir Vive le Café!
Gracias a este maravilloso invento, los enamorados del café hemos podido disfrutar de deliciosas infusiones de café a lo largo de la historia.
Comenzaremos la magnífica y fructífera historia de la cafetera por el principio, los inicios de la cafetera en el mundo:
Fue a principios del siglo XIX cuando a un ingenioso farmacéutico francés, llamado Francois Antoine Descroizilles, se le ocurrió la brillante idea de unir dos recipientes de estaño o cobre comunicándolos con una chapa metálica repleta de agujeros a modo de colador. Llenó la parte inferior de agua y café molido y puso su invento al fuego. Tras unos minutos, cuando el agua llegó a ebullición subió al recipiente superior y aquella infusión resultante increíblemente había tomado el olor y el sabor del café. El invento fue bautizado por el farmacéutico con el nombre de “Caféolette” y así fue como se inventó la primera cafetera de la historia.
Riiinnng!!! Suena el timbre. Desde mi despacho, llamo casi en grito a Micalet y Blanca, para que vayan ellos a abrir. Como siempre, al final acabo yendo yo, pues o están en babia, o se hacen los sordos.
El café es uno de los productos más consumidos en todo el mundo y no sólo se consume café de cultivo convencional sino que existe un cultivo de café llamado orgánico o café ecológico cuya producción y venta está despegando desde hace algunos años en todo el mundo.
Su creciente demanda se debe al momento social en el que vivimos, donde ha aumentado la preocupación por el respeto al medio ambiente y la ecología. Si como consumidores apostamos por el ahorro energético o las energías es evidente que en la alimentación hay cada vez una mayor demanda de productos saludables, libres de pesticidas
El café y el té son dos bebidas estimulantes que siempre han ido de la mano. De hecho, para muchos es igual de comparable la devoción por estas dos bebidas.
Beneficios del café: Vosotros, los Anti-Café: RENDÍOS!!!
Beneficios del café
El café combina con todo: salud, trabajo, religión, estudios, relaciones sociales, deporte, placer.
Últimamente en aras de una mejor y más sana alimentación y en el entorno de querer disponer de alimentos saludables y de una vida sostenible, nos encontramos que algunos han puesto “su foco” en la cafeína y en concreto en el café.
Sin formación en el mundo de la salud y apenas sin conocimientos del mundo del café, tienen la osadía de desprestigiar el café o cuanto menos, recomendar la restricción de su ingesta diaria por sus “efectos nocivos”.
Esto de escribir o elaborar opiniones “en contra de algo” siempre ha tenido una gran aceptación en nuestra sociedad y pocos se dignan a rebatir lo que a veces son verdaderas “memeces”. Pero esta vez, no me he podido resistir y he escrito un artículo en Official Press, al que tenéis acceso a través de este enlace http://officialpress.net/vosotros-los-anti-cafe-rendios-por-dr-miquel-talens/
Aparte de recomendaros que lo leáis, solo quiero transmitiros que el café igual que la mayor parte de los alimentos, no es para todos, pero sí para muchos. Y que el problema del café radica en la calidad del mismo, lo cual es trasladable a cualquier alimento. Verbigracia: vino de tetrabrik frente a Crianza o Reserva de denominación de origen, leche repasteurizada múltiples veces frente a leche fresca, naranjas maduradas en cámara frente a naranjas recién recogidas del árbol….
Por eso y por los argumentos que os traslado en el artículo, rememorando la Revolución francesa, solo me queda decir Vive le Café!
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Historia de la cafetera: Un gran genial invento
Gracias a este maravilloso invento, los enamorados del café hemos podido disfrutar de deliciosas infusiones de café a lo largo de la historia.
Comenzaremos la magnífica y fructífera historia de la cafetera por el principio, los inicios de la cafetera en el mundo:
Fue a principios del siglo XIX cuando a un ingenioso farmacéutico francés, llamado Francois Antoine Descroizilles, se le ocurrió la brillante idea de unir dos recipientes de estaño o cobre comunicándolos con una chapa metálica repleta de agujeros a modo de colador. Llenó la parte inferior de agua y café molido y puso su invento al fuego. Tras unos minutos, cuando el agua llegó a ebullición subió al recipiente superior y aquella infusión resultante increíblemente había tomado el olor y el sabor del café. El invento fue bautizado por el farmacéutico con el nombre de “Caféolette” y así fue como se inventó la primera cafetera de la historia.
Molinillo de café: columna vertebral de un café espresso
Riiinnng!!! Suena el timbre. Desde mi despacho, llamo casi en grito a Micalet y Blanca, para que vayan ellos a abrir. Como siempre, al final acabo yendo yo, pues o están en babia, o se hacen los sordos.
Café ecológico: la manera tradicional de cultivar café.
El café es uno de los productos más consumidos en todo el mundo y no sólo se consume café de cultivo convencional sino que existe un cultivo de café llamado orgánico o café ecológico cuya producción y venta está despegando desde hace algunos años en todo el mundo.
Su creciente demanda se debe al momento social en el que vivimos, donde ha aumentado la preocupación por el respeto al medio ambiente y la ecología. Si como consumidores apostamos por el ahorro energético o las energías es evidente que en la alimentación hay cada vez una mayor demanda de productos saludables, libres de pesticidas
Café y té. Tan diferentes, tan iguales
El café y el té son dos bebidas estimulantes que siempre han ido de la mano. De hecho, para muchos es igual de comparable la devoción por estas dos bebidas.