Tradicionalmente el café se toma caliente y puede estar acompañado o no de leche u otros complementos. De hecho, muchas veces, en las épocas de frío, el café nos sirve de ‘reconstituyente’ y nos ayuda a entrar en calor. No obstante, el café es una bebida de lo más versátil que está igual de delicioso (o más, para algunos) si lo tomamos en frío.
Por algo el café es una de las bebidas más consumidas en el mundo, porque se puede tomar perfectamente a todas las estaciones del año y podemos adaptar su preparación a nuestro gusto. Desde Sueca Expres sabemos que hay muchos amantes del café frío. Por eso, ahora que ya estamos instalados en el buen tiempo y el verano está a la vuelta de la esquina, os volvemos a recordar las mejores recetas que podéis hacer con nuestra bebida fetiche para combatir el calor.
La forma más sencilla y mundialmente conocida de tomar café frío es añadirle hielo, bien en cubitos, o bien hielo ‘pilé’, lo que le aporta una textura diferente y un sabor más suave pero igual de delicioso al café. El café con hielo admite además leche, nata, frutos secos, especies o cualquier complemento que podamos imaginar… y además está absolutamente delicioso. Es el famoso ‘frappé’ de café que suelen preparar en las cafeterías de moda pero que también podemos hacer nosotros en casa de manera fácil y rápida.
Otra manera igual de sencilla, pero más original, es preparar cubitos de hielo de café. Sólo tenemos que hacer el café o bien de cafetera o bien de cápsulas, dejarlo enfriar, colocarlo en la cubitera e introducirlo en el congelador. En poco tiempo tendremos unos cubitos de café que perfectamente podemos tomar solos o acompañarlos con leche o con algo de helado.. ¿Buena idea verdad? Si lo presentamos en una copa y lo servimos con una pajita la sensación de verano es… absoluta.
El café helado o granizado es otra de las variantes que nos servirán para degustar nuestra bebida preferida y además combatir las altas temperaturas. Sólo tenemos que prepararlo, ponerlo en un recipiente amplio y meterlo en el congelador. La textura del granizado es sumamente deliciosa y se puede servir acompañada de una bola de helado de vainilla, mascarpone o leche merengada y añadirle un toque de canela… ¡Sencillamente irresistible! Si tenemos invitados podemos servirlo en pequeñas botellitas individuales con pajitas para que además de delicioso, nuestra bebida sea sumamente bonita.
También podemos decantarnos por todo un clásico, el helado de café. Su preparación lleva un poco más de trabajo que las otras opciones pero está delicioso y es ideal para combatir las altas temperaturas. Hay muchas recetas, aunque se suele hacer con café, crema para batir y leche condensada. Además, lo podemos combinar con otros ingredientes como chocolate, queso mascarpone, y añadirle frutos secos o cualquier ‘topping’ que se nos ocurra.
Algunos estudios aseguran que tomar el café frío es mejor que beberlo caliente, es más sano para nuestro estómago, el esmalte de nuestros dientes y además es mucho más hidratante, refrescante y nos produce un subidón de felicidad. Además, dicen los expertos,que con el café frío, se aprecian también muy bien los sabores, los aromas y el cuerpo del café. Así que ya sabéis, preparaos una buena taza de nuestro café Caffitaly y adaptarlo a cualquier de las recetas que os hemos recomendado. ¡Es tiempo de café frío!
¡Café filtro! Gritaba Micalet entrando en la cocina donde yo estaba, preparándome una infusión de rooibos.
– ¿Qué pasa?
– Maria me ha escrito un whatsapp y me dice que este sábado, Josep nos va a hablar del café filtro.
– Me alegro, pues aunque no te lo creas, en las casas únicamente teníamos cafeteras para hacer café filtro. Hasta hace unos pocos años no hemos tenido cafeteras para hacer un café espresso y solo podíamos tomarlo en los bares y en las cafeterías.
Desde hace ya un tiempo, las catas de café se han convertido en una actividad de lo más instructiva y placentera, tanto para los no iniciados como para los conocedores y verdaderos amantes del café.
Gracias a este maravilloso invento, los enamorados del café hemos podido disfrutar de deliciosas infusiones de café a lo largo de la historia.
Comenzaremos la magnífica y fructífera historia de la cafetera por el principio, los inicios de la cafetera en el mundo:
Fue a principios del siglo XIX cuando a un ingenioso farmacéutico francés, llamado Francois Antoine Descroizilles, se le ocurrió la brillante idea de unir dos recipientes de estaño o cobre comunicándolos con una chapa metálica repleta de agujeros a modo de colador. Llenó la parte inferior de agua y café molido y puso su invento al fuego. Tras unos minutos, cuando el agua llegó a ebullición subió al recipiente superior y aquella infusión resultante increíblemente había tomado el olor y el sabor del café. El invento fue bautizado por el farmacéutico con el nombre de “Caféolette” y así fue como se inventó la primera cafetera de la historia.
El café y el té son dos bebidas estimulantes que siempre han ido de la mano. De hecho, para muchos es igual de comparable la devoción por estas dos bebidas.
Café para combatir el calor
Tradicionalmente el café se toma caliente y puede estar acompañado o no de leche u otros complementos. De hecho, muchas veces, en las épocas de frío, el café nos sirve de ‘reconstituyente’ y nos ayuda a entrar en calor. No obstante, el café es una bebida de lo más versátil que está igual de delicioso (o más, para algunos) si lo tomamos en frío.
Por algo el café es una de las bebidas más consumidas en el mundo, porque se puede tomar perfectamente a todas las estaciones del año y podemos adaptar su preparación a nuestro gusto. Desde Sueca Expres sabemos que hay muchos amantes del café frío. Por eso, ahora que ya estamos instalados en el buen tiempo y el verano está a la vuelta de la esquina, os volvemos a recordar las mejores recetas que podéis hacer con nuestra bebida fetiche para combatir el calor.
La forma más sencilla y mundialmente conocida de tomar café frío es añadirle hielo, bien en cubitos, o bien hielo ‘pilé’, lo que le aporta una textura diferente y un sabor más suave pero igual de delicioso al café. El café con hielo admite además leche, nata, frutos secos, especies o cualquier complemento que podamos imaginar… y además está absolutamente delicioso. Es el famoso ‘frappé’ de café que suelen preparar en las cafeterías de moda pero que también podemos hacer nosotros en casa de manera fácil y rápida.
Otra manera igual de sencilla, pero más original, es preparar cubitos de hielo de café. Sólo tenemos que hacer el café o bien de cafetera o bien de cápsulas, dejarlo enfriar, colocarlo en la cubitera e introducirlo en el congelador. En poco tiempo tendremos unos cubitos de café que perfectamente podemos tomar solos o acompañarlos con leche o con algo de helado.. ¿Buena idea verdad? Si lo presentamos en una copa y lo servimos con una pajita la sensación de verano es… absoluta.
El café helado o granizado es otra de las variantes que nos servirán para degustar nuestra bebida preferida y además combatir las altas temperaturas. Sólo tenemos que prepararlo, ponerlo en un recipiente amplio y meterlo en el congelador. La textura del granizado es sumamente deliciosa y se puede servir acompañada de una bola de helado de vainilla, mascarpone o leche merengada y añadirle un toque de canela… ¡Sencillamente irresistible! Si tenemos invitados podemos servirlo en pequeñas botellitas individuales con pajitas para que además de delicioso, nuestra bebida sea sumamente bonita.
También podemos decantarnos por todo un clásico, el helado de café. Su preparación lleva un poco más de trabajo que las otras opciones pero está delicioso y es ideal para combatir las altas temperaturas. Hay muchas recetas, aunque se suele hacer con café, crema para batir y leche condensada. Además, lo podemos combinar con otros ingredientes como chocolate, queso mascarpone, y añadirle frutos secos o cualquier ‘topping’ que se nos ocurra.
Algunos estudios aseguran que tomar el café frío es mejor que beberlo caliente, es más sano para nuestro estómago, el esmalte de nuestros dientes y además es mucho más hidratante, refrescante y nos produce un subidón de felicidad. Además, dicen los expertos,que con el café frío, se aprecian también muy bien los sabores, los aromas y el cuerpo del café. Así que ya sabéis, preparaos una buena taza de nuestro café Caffitaly y adaptarlo a cualquier de las recetas que os hemos recomendado. ¡Es tiempo de café frío!
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Café filtro, café infusionado: otra manera de hacer café
¡Café filtro! Gritaba Micalet entrando en la cocina donde yo estaba, preparándome una infusión de rooibos.
– ¿Qué pasa?
– Maria me ha escrito un whatsapp y me dice que este sábado, Josep nos va a hablar del café filtro.
– Me alegro, pues aunque no te lo creas, en las casas únicamente teníamos cafeteras para hacer café filtro. Hasta hace unos pocos años no hemos tenido cafeteras para hacer un café espresso y solo podíamos tomarlo en los bares y en las cafeterías.
Qué es y en qué consiste una cata de café
Desde hace ya un tiempo, las catas de café se han convertido en una actividad de lo más instructiva y placentera, tanto para los no iniciados como para los conocedores y verdaderos amantes del café.
Un maridaje perfecto de cafeínas: café y chocolate
Gracias a este maravilloso invento, los enamorados del café hemos podido disfrutar de deliciosas infusiones de café a lo largo de la historia.
Comenzaremos la magnífica y fructífera historia de la cafetera por el principio, los inicios de la cafetera en el mundo:
Fue a principios del siglo XIX cuando a un ingenioso farmacéutico francés, llamado Francois Antoine Descroizilles, se le ocurrió la brillante idea de unir dos recipientes de estaño o cobre comunicándolos con una chapa metálica repleta de agujeros a modo de colador. Llenó la parte inferior de agua y café molido y puso su invento al fuego. Tras unos minutos, cuando el agua llegó a ebullición subió al recipiente superior y aquella infusión resultante increíblemente había tomado el olor y el sabor del café. El invento fue bautizado por el farmacéutico con el nombre de “Caféolette” y así fue como se inventó la primera cafetera de la historia.
Café y té. Tan diferentes, tan iguales
El café y el té son dos bebidas estimulantes que siempre han ido de la mano. De hecho, para muchos es igual de comparable la devoción por estas dos bebidas.