El café combina con todo: salud, trabajo, religión, estudios, relaciones sociales, deporte, placer.
Últimamente en aras de una mejor y más sana alimentación y en el entorno de querer disponer de alimentos saludables y de una vida sostenible, nos encontramos que algunos han puesto “su foco” en la cafeína y en concreto en el café.
Sin formación en el mundo de la salud y apenas sin conocimientos del mundo del café, tienen la osadía de desprestigiar el café o cuanto menos, recomendar la restricción de su ingesta diaria por sus “efectos nocivos”.
Esto de escribir o elaborar opiniones “en contra de algo” siempre ha tenido una gran aceptación en nuestra sociedad y pocos se dignan a rebatir lo que a veces son verdaderas “memeces”. Pero esta vez, no me he podido resistir y he escrito un artículo en Official Press, al que tenéis acceso a través de este enlace http://officialpress.net/vosotros-los-anti-cafe-rendios-por-dr-miquel-talens/
Aparte de recomendaros que lo leáis, solo quiero transmitiros que el café igual que la mayor parte de los alimentos, no es para todos, pero sí para muchos. Y que el problema del café radica en la calidad del mismo, lo cual es trasladable a cualquier alimento. Verbigracia: vino de tetrabrik frente a Crianza o Reserva de denominación de origen, leche repasteurizada múltiples veces frente a leche fresca, naranjas maduradas en cámara frente a naranjas recién recogidas del árbol….
Por eso y por los argumentos que os traslado en el artículo, rememorando la Revolución francesa, solo me queda decir Vive le Café!
El Café Irlandés es una de esas recetas conocidas y consumidas en todo el mundo. No hay nada en invierno como un buen café irlandés para entrar en calor.
Origen del café irlandés
El origen del café irlandés al contrario de lo que puedas estar pensando es bastante reciente, de hecho es una bebida del siglo XX. El creador de tan exquisita y exitosa receta fue Joe Sheridan el chef del aeropuerto de Shannon en la costa oeste de Irlanda.
Micalet y María tuvieron una semana de vacaciones escolares. Durante toda la semana Micalet estuvo con el ordenador, con el móvil, con la tablet. Imagino que estaba investigando algo y hablando “tecnológicamente” con María.
De vez en cuando venía y me preguntaba si a mí me gustaría tomar el café de distintas formas. – Le dije que sí, que el café en manos de un buen barista puede elaborarse de distintas formas y cada una tiene su momento. ¿Por qué me lo preguntas? – le dije.
– María y yo hemos pensado que igual que en un restaurante hay una carta de platos, en una cafetería habría que tener una carta café. Y estamos elaborando una para presentársela a Josep.
Gracias a este maravilloso invento, los enamorados del café hemos podido disfrutar de deliciosas infusiones de café a lo largo de la historia.
Comenzaremos la magnífica y fructífera historia de la cafetera por el principio, los inicios de la cafetera en el mundo:
Fue a principios del siglo XIX cuando a un ingenioso farmacéutico francés, llamado Francois Antoine Descroizilles, se le ocurrió la brillante idea de unir dos recipientes de estaño o cobre comunicándolos con una chapa metálica repleta de agujeros a modo de colador. Llenó la parte inferior de agua y café molido y puso su invento al fuego. Tras unos minutos, cuando el agua llegó a ebullición subió al recipiente superior y aquella infusión resultante increíblemente había tomado el olor y el sabor del café. El invento fue bautizado por el farmacéutico con el nombre de “Caféolette” y así fue como se inventó la primera cafetera de la historia.
El café es una bebida que admite miles de combinaciones. Con el café podemos desde preparar recetas y postres sabrosos como flanes, tartas o helados, hasta combinarlo con multitud de productos y condimentos para que aumente su sabor y su aroma.
Beneficios del café: Vosotros, los Anti-Café: RENDÍOS!!!
Beneficios del café
El café combina con todo: salud, trabajo, religión, estudios, relaciones sociales, deporte, placer.
Últimamente en aras de una mejor y más sana alimentación y en el entorno de querer disponer de alimentos saludables y de una vida sostenible, nos encontramos que algunos han puesto “su foco” en la cafeína y en concreto en el café.
Sin formación en el mundo de la salud y apenas sin conocimientos del mundo del café, tienen la osadía de desprestigiar el café o cuanto menos, recomendar la restricción de su ingesta diaria por sus “efectos nocivos”.
Esto de escribir o elaborar opiniones “en contra de algo” siempre ha tenido una gran aceptación en nuestra sociedad y pocos se dignan a rebatir lo que a veces son verdaderas “memeces”. Pero esta vez, no me he podido resistir y he escrito un artículo en Official Press, al que tenéis acceso a través de este enlace http://officialpress.net/vosotros-los-anti-cafe-rendios-por-dr-miquel-talens/
Aparte de recomendaros que lo leáis, solo quiero transmitiros que el café igual que la mayor parte de los alimentos, no es para todos, pero sí para muchos. Y que el problema del café radica en la calidad del mismo, lo cual es trasladable a cualquier alimento. Verbigracia: vino de tetrabrik frente a Crianza o Reserva de denominación de origen, leche repasteurizada múltiples veces frente a leche fresca, naranjas maduradas en cámara frente a naranjas recién recogidas del árbol….
Por eso y por los argumentos que os traslado en el artículo, rememorando la Revolución francesa, solo me queda decir Vive le Café!
Entradas relacionadas
Café irlandés: origen de esta bebida internacional
El Café Irlandés es una de esas recetas conocidas y consumidas en todo el mundo. No hay nada en invierno como un buen café irlandés para entrar en calor.
Origen del café irlandés
El origen del café irlandés al contrario de lo que puedas estar pensando es bastante reciente, de hecho es una bebida del siglo XX. El creador de tan exquisita y exitosa receta fue Joe Sheridan el chef del aeropuerto de Shannon en la costa oeste de Irlanda.
Baristas y carta café. El placer de lo saludable
Micalet y María tuvieron una semana de vacaciones escolares. Durante toda la semana Micalet estuvo con el ordenador, con el móvil, con la tablet. Imagino que estaba investigando algo y hablando “tecnológicamente” con María.
De vez en cuando venía y me preguntaba si a mí me gustaría tomar el café de distintas formas. – Le dije que sí, que el café en manos de un buen barista puede elaborarse de distintas formas y cada una tiene su momento. ¿Por qué me lo preguntas? – le dije.
– María y yo hemos pensado que igual que en un restaurante hay una carta de platos, en una cafetería habría que tener una carta café. Y estamos elaborando una para presentársela a Josep.
Los beneficios del café y sus efectos para nuestra salud: alimento saludable
Gracias a este maravilloso invento, los enamorados del café hemos podido disfrutar de deliciosas infusiones de café a lo largo de la historia.
Comenzaremos la magnífica y fructífera historia de la cafetera por el principio, los inicios de la cafetera en el mundo:
Fue a principios del siglo XIX cuando a un ingenioso farmacéutico francés, llamado Francois Antoine Descroizilles, se le ocurrió la brillante idea de unir dos recipientes de estaño o cobre comunicándolos con una chapa metálica repleta de agujeros a modo de colador. Llenó la parte inferior de agua y café molido y puso su invento al fuego. Tras unos minutos, cuando el agua llegó a ebullición subió al recipiente superior y aquella infusión resultante increíblemente había tomado el olor y el sabor del café. El invento fue bautizado por el farmacéutico con el nombre de “Caféolette” y así fue como se inventó la primera cafetera de la historia.
Mil y una formas de combinar el café
El café es una bebida que admite miles de combinaciones. Con el café podemos desde preparar recetas y postres sabrosos como flanes, tartas o helados, hasta combinarlo con multitud de productos y condimentos para que aumente su sabor y su aroma.